CLOS BARTOLOMÉ 2008
 
UN JOVEN DE MÁS DE 40 AÑOS
 
Este tinto es el último fruto de las viñas de la familia Bartolomé i Vernet. Se trata de un coupage de garnacha, samsó y cabernet sauvignon de la cosecha 2008 procedentes de viñas viejas de entre 40 y 80 años.
Joven y viejo a la vez: un contraste que fascina. Toda la personalidad y carácter del terruño de los “trossos” de “El Grinyó”, “Mas de Caldera” y “Els Molins” con la osadía, potencial y frescor de las frutas rojas con ciertos tonos violáceos. Más allá de un excepcional vino de una cosecha calificada como muy buena, el tinto Clos Bartolomé 2008 es un encuentro. El ayer y el hoy en un copa.
 
VENDIMIA Y ELABORACIÓN
Para su elaboración se han utilizado las variedades garnacha, samsó procedentes de viñedos de entre 40 y 80 años y Cabernet Sauvignon de unos 20 años. Las uvas de la viña se recolectaron a mano y transportaron en cajas para que llegasen enteras, sanas y en óptimas condiciones para su elaboración.
La vinificación se realizó a temperatura controlada de 26-28º C y la pasta permaneció encubada durante catorce días, tiempo necesario para obtener un vino con un nivel de color y sustancias polifenólicas adecuadas.
 
COUPAGE
Garnacha 50%
Samsó 40%
Cabernet Sauvignon 10%
 
CRIANZA
Clos Bartolomé ha madurado en barricas de roble francés Allier, tostado medio (Boutes –Gran Reserve–, Dargaud & Jaegle –Marcel Cadet–, Demptos y Radoux) de primer, segundo y tercer año durante 12 meses.
Embotellado: septiembre 2010.
Producción: 9.000 botellas autentificadas y numeradas a mano
Viticultor: Antonio Rodríguez / Enólogo: Josep Valiente
 
NOTA DE CATA
Se trata de un vino de color cereza intenso, con tonos violáceos en el menisco, signo inequívoco de su juventud. Su aroma es potente, afrutado (frutas maduras, bayas rojas...), concentrado y maduro con matices balsámicos y recuerdos minerales sobre fondos de roble que aportan ligeros toques de tostados y de especies de gran calidad.
En boca es potente, carnoso, goza de cierta complejidad y es agradable, voluptuoso y bien estructurado. La fruta y el roble de les barricas están bien integrados. Sus taninos son finos y maduros que sumados a las sutiles notas de especies hacen que sea un vino muy fino, elegante y largo con recuerdos a fruta madura y concentrada.
 
CONSERVACIÓN
Se espera una evolución favorable del vino durante los próximos 3-4 años. Temperatura de servicio: 16–20 Cº.